AnálisisPS4

The Solus Project – Análisis PS4

Versión analizada: PS4. También disponible en: Xbox One y PC.

“En el año 2115, los científicos identificaron una estrella errante de clase B viajando hacia nosotros. La Tierra y el sistema solar serán destruidos. Las naves Prolus despegaron en 2149. Tres gigantescas naves colonia llevaron a miles de personas hacia una zona segura cerca de Plutón.

En 2151, la Tierra fue destruida.

Sin ningún lugar al que ir, utilizamos nuestros últimos recursos y cinco naves de exploración se envían a cinco distantes mundos. Estos pioneros emprendieron nuestro primer viaje interestelar. Para dirigirse valientemente a donde la humanidad podría comenzar de nuevo.

Nuestra última oportunidad de supervivencia se conoce como The Solus Project”.

Aventura y supervivencia

Así da comienzo la historia de The Solus Project. Nuestro planeta ha sido destruido y debemos buscar un nuevo hogar para la humanidad. Sin embargo, cuando nuestra nave de exploración tantea un planeta, es alcanzada, explota y debemos hacer un aterrizaje de emergencia en dicho planeta. Es aquí cuando empieza la aventura.

Entre los escombros de la nave, sin nada en nuestras manos y en un planeta totalmente desconocido, nuestro protagonista (puedes elegir entre hombre y mujer) encontrará una PDA llamada WILSON que nos ayudará en todo momento y, durante los primeros minutos de juego, aprenderemos las acciones básicas que debemos seguir si queremos sobrevivir en Gliese, este planeta que, a primera vista, parece totalmente desierto… aunque tal vez no lo esté.

Lo primero que nos enseñarán será a construir una antorcha (infinita, lo cual se agradece) y a leer tu PDA. WILSON básicamente se encargará de indicarte tu nivel de salud, hambre, sed, sueño, temperatura y te avisará (aunque puede ser bastante obvio) de si estás mojado o no. Esto es algo básico y fundamental en este juego de supervivencia, pues tu peor enemigo no es otro que el tiempo. Debes estar siempre alerta de si tienes hambre y buscar comida en los alrededores. En las cuevas suele haber chorros de agua que te serán muy útiles para calmar tu sed. Ponerte junto a un fuego cuando estás mojado evitará que mueras de hipotermia… Y así constantemente. Porque en Gliese no encontrarás armas, no son necesarias porque no tendrás enemigos con los que luchar, sin embargo, una botella llena de agua o una caja de comida siempre se agradecerán más que cualquier pistola o explosivo.

Otra de las cosas de las que debes estar muy atento es el clima. Nada más llegar a Gliese el cielo está despejado, el sol brilla y no sabemos si los pájaros cantan porque ni tan siquiera creemos que haya pájaros en este planeta, pero este momento de paz no dura eternamente, y es que de un momento a otro puede haber cambios climáticos que pondrán en peligro tu vida, ya sea por una tormenta eléctrica, un tornado o una lluvia de meteoritos. Ante estas circunstancias, lo mejor será buscar una cueva o un lugar cubierto en el que podamos resguardarnos del mal tiempo.

Cabe señalar que dormir será primordial si, por un casual, no encuentras una piedra para guardar la partida. Con una sola hora de sueño la partida se guardará automáticamente, pero no será tan fácil. Nunca duermas al aire libre, pues mientras estás durmiendo te puede caer un meteorito en la cabeza. Tampoco puedes dormir si estás en un lugar donde haga excesivo frío o si, por el contrario, hace mucho calor. Tienes que encontrar el lugar perfecto, con la temperatura adecuada y, sobre todo, que esté a cubierto.

Por último, a lo largo del juego encontrarás ciertas cápsulas con recursos que te serán muy útiles para la supervivencia. En la primera, que caerá del cielo durante el tutorial, encontraremos cajas de comida, botellas de agua y un objeto que será un gran amigo a lo largo de todo el juego: un teletransporte. Lanzaremos un objeto con forma circular allá donde queramos ir y, pulsando un solo botón, estaremos en dicho lugar en cuestión de segundos. Esto nos será muy útil a la hora de escalar sitios muy altos o al bajar a lugares en los que la caída podría matarnos o dejarnos muy malheridos.

Una historia llena de misterio

En cuanto a la historia, no quiero hacer mucho spoiler, por lo que diré lo menos posible. Nuestro protagonista deberá construir, a base de piezas, una torre de comunicaciones para ponerse en contacto con la Prolus, la nave colonia que transporta a lo que queda de la humanidad.

Estas piezas no serán fáciles de encontrar. A medida que te acercas a ellas se te marcarán en la pantalla con un círculo verde, indicándote la dirección, pero no la distancia, por lo que no te quedará más que echar a andar hasta que la encuentres. Cuando vayas a cambiar de zona, estate muy atento, pues en la parte inferior de la pantalla te dirán si te dejas alguna pieza de la torre, por lo que podrás dar media vuelta y recoger todas antes de seguir avanzando.

Dividido en distintos actos, la historia nos hará ir avanzando por un planeta desierto, desolado, deshabitado… O tal vez nunca lo estuvo. Hay cientos de secretos y coleccionables en forma de tablillas de piedra que irán narrando la historia de Gliese, de la gente que vivió allí y de porqué ahora eres tú la única persona que queda allí… o no.

Además, cada cierto tiempo, recibirás transmisiones de la Prolus en la que te irán contando la situación tan desgarradora en la que se encuentran, y te suplicarán, tanto a ti como a los otros cuatro integrantes del Solus Project, que les ayudéis antes de que la humanidad desaparezca para siempre.

Mundo abierto y cuevas laberínticas

Cuando nos encontremos en la superficie el mundo será prácticamente abierto. Podremos recorrer la isla a nuestro antojo por las diferentes zonas, buscar las piezas de la torre, cápsulas con suministros e incluso mejoras para la mochila (las cuales, eso sí, estarán muy escondidas), las cuales nos otorgarán un almacenamiento extra que nos vendrá de perlas para poder llevar con nosotros más agua, comida o algún que otro objeto que en el futuro nos pudiera ser de utilidad.

La cosa cambia totalmente bajo tierra. Estaremos a salvo de los cambios climáticos, pero sufriremos de espacios laberínticos e interminables con muy poca iluminación en los que tendremos que perdernos entre distintas puertas cerradas o muros que tirar abajo para poder avanzar.

La ventaja de estos lugares es que, si investigamos lo suficiente, podremos encontrar reliquias, objetos que nos serán de gran utilidad, pues funcionan como mejoras que no nos vendrán nada mal: más resistencia para correr, tiempo que aguantaremos sin comer, resistencia al frío… A la larga son cosas que nos vendrán muy bien para poder avanzar en la historia.

Aunque estemos a salvo bajo tierra, las cuevas también tienen sus problemas de supervivencia, y es que no todo es comer y beber aquí abajo. Hay lugares donde hará mucho calor y tendrás que renunciar a la antorcha, por lo que no verás nada a tu alrededor a cambio de seguir con vida. Otros lugares serán todo lo contrario, hará mucho frío y tendrás que ir por agua, no pudiendo llevar la antorcha contigo porque se apaga, y una vez sales ni siquiera esta será suficiente para resistir la hipotermia, por lo que lo mejor será buscar un lugar con un fuego y ponerte cerca del calor cuanto antes.

Apartado técnico

El juego ha sido desarrollado utilizando el motor gráfico Unreal Engine 4. Esto, obviamente, se nota. Tanto los gráficos, como las texturas, los paisajes, los colores… La isla entera es un espectáculo visual incomparable, sobre todo el cielo. Puedes pasarte horas mirándolo y no te cansas. Y no solo por la gran cantidad de estrellas que puedes contemplar, sino porque también habrá estrellas fugaces y un par de lunas o planetas gigantescos cerca que harán de esta una experiencia única.

Otra cosa que me gustaría destacar es la banda sonora. Puedes ir andando tan tranquilamente por la isla, buscando las partes de la torre cuando, de repente, escuchas una música estridente, muy fuerte, que te destroza los oídos. Al darte la vuelta, compruebas que es un tornado que se acerca a toda velocidad hacia tu posición. Cada fenómeno meteorológico tiene su propia música, por lo que antes siquiera de que estén cerca puedes anticiparte a ellos y ponerte a cubierto.

Cuando te acercas a algún lugar de interés, has abierto una puerta o has descubierto algún objeto importante, la música puede adquirir tonos de misterio, oscuros o incluso volverse música épica. Saben qué hacer con ella en cada momento y consiguen ponerte los pelos de punta.

Compatible con VR

He tenido la suerte de poder probar la versión de realidad virtual de este juego, y solo puedo decir que es increíble.

Para empezar, la cámara se mueve con las gafas VR, cosa que ciertos juegos no hacen y eso crea un mareo horrible. Aparecerá un círculo en pantalla y, dando a un simple botón, avanzarás, por lo que el movimiento es muy cómodo y sencillo. Esto a lo mejor tiene un pequeño inconveniente y es que, avanzando tan rápido, es probable que dejes atrás muchos secretos de los que ni tan siquiera te habías percatado que estaban ahí.

Cada mando Move servirá como una mano de nuestro protagonista: en una llevaremos a WILSON y será también la que señale el lugar de movimiento, y en la otra tendremos el objeto seleccionado (antorcha, comida…).

Me ha encantado la experiencia por dos simples razones: poder disfrutar (o sufrir, si hablamos de tornados y lluvias de meteoritos) del mundo exterior, su belleza, su cielo estrellado y su amplio mundo por recorrer; y pasarlo terriblemente mal en las cuevas que hay bajo tierra. La falta de luz, la tensa banda sonora y la sensación de estar ahí, solo, de verdad, hacía que no quisieras otra cosa que salir de aquel lugar lo más rápido posible.

En conclusión

The Solus Project es un juego que te enganchará desde el primer momento. Aunque al principio puede ser algo complicado, una vez aprendes a sobrevivir en Gliese, todo se volverá una rutina.

La historia te atrapará desde el primer instante, queriendo saber que va a pasar después y no pudiendo parar hasta que llegues al final y consigas reconstruir la torre de comunicaciones y descubrir que ha ocurrido en aquel extraño lugar años antes de tu llegada.

El apartado técnico muy bien conseguido, hará de la experiencia algo único, sintiendo que de verdad estamos en un planeta inhóspito que queramos descubrir por completo, y esto es aún más divertido si cabe de la mano de la realidad virtual.

Tiene cierta conexión con The Ball, también desarrollado por Totl Studios, por lo que quienes hayan jugado a este juego, encontrarán muchas referencias a su predecesor espiritual.

Un muy buen juego que merece ser jugado en profundidad si quieres descubrir todas las reliquias, secretos y la historia del planeta por completo.

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Cristina Navarro

Estudiante de realización que se vicia en sus ratos libres. Amante de las buenas historias por encima de cualquier cosa. Naughty Dog como forma de vida.

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