AnálisisPS4

Project CARS 2 – Análisis PS4

Versión analizada: PS4. También disponible en: PC, Xbox One.

Ya tenemos entre nosotros Project CARS 2, la secuela de uno de los mejores juegos de conducción de la actual generación. El primer título, que llegó a las tiendas en 2015, es aún a día de hoy una de las alternativas más interesantes para disfrutar del género de la simulación en el sentido más estricto de la palabra. Sobre todo en consolas, donde las opciones más hardcore se ven limitadas considerablemente.

Con esta nueva entrega, la intención de Slighty Mad Studios es ofrecer más y mejor, manteniendo las bases que hicieron de la primera todo un referente. Además, el mes que viene llegarán Forza Motorsport 7 y Gran Turismo Sport, por lo que la carrera por el mejor juego de conducción del año promete ser apasionante.

Modo Trayectoria renovado

La oferta de Project CARS 2 es enorme, tanto offline como online. En este aspecto y en lo que a modos de juego se refiere no hay demasiadas novedades, pero sí ajustes y pequeños añadidos que mejoran la experiencia global.

El modo Trayectoria repite mejorando la estructura y el contenido de su predecesor. No solo funciona como un entrenamiento perfecto antes de adentrarnos en el mundo competitivo, sino que también es una de las principales apuestas del estudio y un muy profundo pozo de horas.

Nada más comenzar deberemos de escoger entre una de las tres categorías amateur disponibles. A medida que vayamos completando y superando los diferentes torneos podremos acceder progresivamente a todas las modalidades, cada una con diferentes reglas, pistas y vehículos. En total estamos hablando de 29 torneos, formados normalmente por cinco o seis carreras con clasificación y entrenamientos libres incluidos, pudiendo modificar la duración de cada prueba e incluso suprimirla.

Por si fuera poco, a dichas competiciones hay que sumarles los eventos del fabricante y las invitaciones a eventos. Los primeros se desbloquean mejorando la afinidad con diferentes marcas, mientras que para acceder a las invitaciones debemos de superar ciertos retos, como conseguir diez podios o ganar un campeonato con un vehículo en concreto.

Tras escoger una categoría de debut podréis avanzar cualquiera de las ramas disponibles, no hay un camino prefijado.

Como único apunte negativo, este modo se centra exclusivamente en la competición, obviando cualquier posible argumento o elemento accesorio. No hubiera estado de más un pequeño modo historia, tal y como vienen haciendo recientemente algunos juegos deportivos.

Apuesta por el modo online

Desde el anuncio del título los desarrolladores han mostrado su interés por hacer de Project CARS 2 un juego enfocado en la competición online, más concretamente en los eSports. Tal es así, que esta modalidad ocupa una parte importante de la oferta multijugador, ya que desde el propio juego podemos acceder a enlaces con retransmisiones en directo, eventos online y noticias.

No podían faltar los eventos de la comunidad y los modos contrarreloj, donde podremos batir los récords de nuestros amigos o disfrutar de fluidas -al menos antes del lanzamiento- y apasionantes carreras en cualquiera de las modalidades que ofrece el título. Por suerte, el sistema de filtrado introducido en el título hará que el matchmaking te asocie con jugadores de tu mismo perfil, evitando así indeseadas carreras donde predominen el desorden y el juego sucio.

Profundo, complejo y dinámico

Las primeras horas con Project CARS 2 son duras, más aún si eres novato en el género. Es un título que requiere tiempo y dedicación, y al que recomiendo jugar con ayudas e ir desactivándolas paulatinamente. Sin llegar a los niveles de, por ejemplo, iRacing -el rey de los simuladores en PC-, estamos ante una propuesta más profunda y compleja que la media.

La mejor forma de disfrutar de todas las posibilidades que ofrece la conducción de Project CARS 2 es jugar con volante.

Las físicas y reacciones del vehículo son precisas y cambian según el modelo y tipo de coche. El sobreviraje y el subviraje están a la orden del día y el contravolanteo se convierte en una mecánica esencial. Por ello, al jugar con mando la experiencia puede tornarse algo frustrante, ya que el nivel de precisión y sutileza con la que presionar los gatillos y mover los joysticks puede ser excesivo. Esto se solventa con la práctica, pero creemos firmemente que la mejor forma de disfrutar de Project CARS 2 es con un buen volante. Además, el propio juego ofrece compatibilidad con modelos de numerosas marcas como Fanatec, Logitech y Thrustmaster.

LiveTrack 3.0 y climatología variable

El propio asfalto es otro factor decisivo a la hora de trazar las curvas, ya que pisar demasiado el piano o frenar en exceso en una pista mojada puede dejarte fácilmente fuera de la carrera. En este aspecto, el juego cuenta con un ciclo dinámico de climatología espectacular, que no solo funciona como un imponente elemento visual, sino que tiene un impacto real en la conducción. Así, la temperatura de la pista provocará que los neumáticos se desgasten en mayor o menor medida, y los surcos de agua acumulados en una parte de la pista harán del trazado uno más peligroso.

Precisamente, una de las novedades más llamativas del título es la nueva modalidad rallycross, empadronada por la tecnología LiveTrack 3.0. Se trata de pruebas en circuitos sobre tierra y nieve donde mantener el vehículo en la pista ya es un reto de por sí. Con mando y sin ayudas; una auténtica locura.

Hecho por y para los amantes de la conducción

El nivel de detalle y exactitud con la que están representados cada uno de los elementos de este deporte es increíble, y solo hay que echarle un vistazo a las múltiples opciones de personalización del pilotaje.
Más allá de la posibilidad de ajustar las ayudas, opción imprescindible teniendo en cuenta la naturaleza del juego, el usuario dispone de varias herramientas de lo más interesantes a la hora de modificar las sensaciones al volante -o al mando-.

El nivel de atención por el detalle que la gente de Slightly Mad Studios ha depositado en esta entrega es impresionante. Una muestra de ello son las extensas opciones de personalización mediante el ingeniero de pista.

Y es que si tras unas cuantas vueltas en los entrenamientos libres notamos que el coche se va demasiado en las curvas, podemos hacer uso del ingeniero de pista, que tomará las medidas necesarias en el chasis o el motor con el fin de remediar el problema. Estos cambios van desde aumentar la carga aerodinámica en la parte delantera del coche hasta reducir la presión de los neumáticos. Si posees conocimientos de mecánica tienes la opción de realizar estos retoques manualmente, pero como no es mi caso he decidido dejar cada tornillo en su lugar.

El nivel y la agresividad de la inteligencia artificial, como el resto de opciones, es altamente graduable. Eso sí, en los niveles más altos se fuerzan en exceso situaciones suicidas por parte de la IA.

Amplio abanico de vehículos y circuitos

Uno de los aspectos más criticados de la primera entrega era la escasa variedad de vehículos. En concreto la cifra era de 66 coches el día de lanzamiento, aunque el listado aumentó notablemente mediante contenido descargable. Project CARS 2 prácticamente triplica la oferta, con 180 vehículos disponibles y perfectamente recreados, lo que supone un importante paso hacia adelante para la franquicia. No echamos de menos la presencia de ninguna marca importante, y en general la selección es todo lo buena que cabría esperar.

En cuanto a los circuitos, no faltan clásicos como Fuji o Nürburgring, además de las nuevas pistas de rallycross.

Lo mismo ocurre con los circuitos, con una amplia lista de 60 localizaciones con más de 130 variantes. En este apartado, Project CARS 2 se sitúa como una propuesta sólida y un firme paso adelante respecto a su predecesor.

Audiovisualmente imponente pero con matices

De primeras el juego luce impresionante; los modelados de los vehículos son espectaculares y los efectos de climatología no hacen más que aderezar el acabado final. Sin embargo, en cuanto nos fijamos en el apartado técnico propiamente dicho, notamos ciertos defectos que empañan el resultado. En el modelo estándar de PlayStation 4, versión analizada, la desincronización vertical y las bajadas de framerate -el objetivo son 60fps- están a la orden del día, sobre todo en circuitos urbanos. Es una lástima, ya que probablemente en las versiones de PC, PS4 Pro y la futura Xbox One X estos problemas se vean solventados.

El juego luce genial, pero algunos detalles técnicos en la versión básica de consolas lastran el título. En PC con las opciones visuales al máximo debe ser impecable.

Respecto al audio, el juego alterna entre elegantes temas a piano o de música clásica con temas de rock y pop que nos acompañan de forma perfecta durante el recorrido por los diferentes menús. El sonido de los motores está recreado con gran fidelidad, todos los vehículos se sienten potentes y los efectos de deslizamiento, impacto o derrape están muy cuidados, no hay nada que reprochar en este aspecto.

El primer gran simulador del año

Project CARS 2 es un título completo, complejo y desarrollado por un equipo de apasionados del motor. Esto está patente en cada menú de personalización, con opciones que recrean al milímetro la ingeniería que hay detrás de cada coche. Llega con más vehículos, más circuitos y, en general, mejora todo lo que podía parecer insuficiente en la primera entrega. Además, su renovado y potenciado enfoque multijugador -más en concreto en los eSports augura al título un brillante y extenso futuro en el panorama competitivo.

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Álvaro Novoa

Apasionado de los videojuegos desde renacuajo. En mis ratos libres estudio Comercio y Marketing.

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