AnálisisPS4

Valhalla Hills – Definitive Edition – Análisis PS4

Versión analizada: PS4 . También disponible en: PC, Xbox ONE, MAC y LINUX.

Valhalla Hills es un juego de Funatics Software, que nos trajeron anteriormente otros juegos de gestión como The Settlers o Cultures, pero esta vez con un aire más vikingo, con más cerveza de malta y cascos con cuernos.

Tomaremos el papel de Leko, el hijo pequeño de Odín, que ha sido expulsado del Valhalla por no cumplir con los mandatos de su padre y suspender el examen de dios en su 18 cumpleaños. Pero es que Leko es un dios diferente, él es un dios constructor. Alejado del plantel de los dioses y expulsado a la tierra de los hombres, está dispuesto a conseguir el favor de su padre y llevar a todos los vikingos al Valhalla.

Tenemos dos modos de juego: Modo Clásico y Partida Libre, para los más aventureros.

El comienzo de la aventura

Antes de nada podemos elegir qué modo de juego preferimos. En el Modo Clásico iremos escalando poquito a poco, de isla en isla, descubriendo todos los secretos, desbloqueando nuevos edificios y habituándonos a los diferentes procesos de construcción. En cambio en el modo Partida Libre dispondremos de todos los objetos de primera hora y podremos elegir qué tipo de terreno querremos, así como su tamaño. Es, sin duda, mucho más complicado, por lo que aconsejo que juguemos al menos unas cuantas misiones al modo normal antes de lanzarnos a la aventura de conquistar la cima sin saber cómo funciona.

Comenzaremos en un pequeño terreno pequeño que se irá ampliando según vayamos pasando pantallas.

La llegada a la cima

Nuestra tarea es la de llevar el mayor número posible de vikingos al Valhalla, y para ello tendremos que ir consiguiendo honor. Cada vikingo tendrá un porcentaje de honor que obtendremos por cada asentamiento que construyamos, cada enemigo que matemos o cada portal que abramos. Estos portales estarán en la cima de la colina; una colina que iremos viendo más alejada según vayamos completando misiones. El honor es acumulable, es decir, veremos una y otra vez a los mismos vikingos cada vez que empezamos en una isla nueva, por lo que es recomendable protegerlos más y que no mueran y perder todo lo que habíamos acumulado.

Esto es algo que a veces se hace complicado, puesto que la IA de nuestros vikingos es bastante lenta. Dado que no podemos controlarlos directamente, tenemos que esperar que ellos mismos hagan sus tareas, y a veces podrás verlos sin trabajar porque no tienen la herramienta adecuada; una herramienta que ya has fabricado pero que le pilla un poco lejos de su puesto de trabajo. Para ello es bueno crear caminos, solo que a veces ni siquiera los usan. Además, en algunos combates más de uno correrá en la dirección que no quieres y los verás internarse en el bosque sabiendo que va a morir. Aún así, esto sirve a veces para llegar antes a la cima y que nos permitan abrir el portal, lo cual más de una vez me ha servido para pasar a la siguiente misión. El portal puede abrirse siempre y cuando uno de nuestros vikingos se acerque a la cima, aunque esta estará llena de peligros y es mejor estar preparado para lo que tenga que venir.

Poco a poco irás aprendiendo a saber dónde colocar cada edificio para que sea más rentable para tus vikingos.

La gestión de tu tribu

La construcción de edificios está distribuida en cuatro apartados: Recursos, donde tendremos al principio casi exclusivamente un herrero y un leñador, a los que poco a poco se irán uniendo otros oficios como los de la cantera o incluso un geólogo. Alojamiento, con el que podemos construir tiendas para permitir que habiten más vikingos o puedan trabajar más de ellos. Alimentación, muy importante para cuando se acaben los recursos naturales; tendremos una zona de pesca, de caza, así como para construir un trigal con su correspondiente molino y fábrica de cerveza. Esta será importante a la hora de los combates, puesto que otorgará vida extra a nuestros guerreros. Y, por último, la logística, donde asignaremos caminos y, lo más importante, puestos comerciales, algo que será básico en cuanto tengamos grandes asentamientos y queramos repartir recursos. Cada puesto de trabajo se asignará automáticamente a un vikingo siempre que haya disponibles, y a la hora de colocarlos en el mapa nos indicarán una zona adecuada para ellos, sin dejarnos ir a lo loco a la cima de la colina.

Tenemos que tener mucho cuidado sobre todo con la gestión de los recursos, puesto que a veces tendremos que reiniciar la misión. Si el leñador está terminando con todos los árboles de la zona, coloca unpuesto de leñador cerca de otro bosque, o si tienes el guardabosques úsalo sin pensar. No esperes a no tener madera para no poder seguir construyendo y quedarte estancado.

Cada puesto de trabajo tiene una zona que se adecuará más o menos al terreno.

Cada misión, un paso más hacia el Valhalla

Cada vez que empezamos un nuevo desafío y llegamos a una nueva isla podemos afrontarlo de dos maneras distintas. Si queremos hacerlo de forma más pacífica tendremos a nuestra disposición un altar, que nos indicará qué tipo de ofrenda tenemos que hacer para aplacar la ira de los monstruos que habitan en la cima y nos permiten la entrada al portal. Cada nivel exigirá un poco más con lo que tenemos que tener una buena base de recursos. En cambio, si lo queremos hacer a la fuerza, construiremos campamentos, armerías y, ¿por qué no?, una fábrica de cerveza. Contra más armados y listos estén nuestros guerreros antes podemos acabar con nuestros enemigos. Es sin duda la opción más dinámica y más divertida.

Al llegar al portal y pasar por él tendremos un resumen de nuestros logros, así como todas las cosas que hemos ido desbloqueando y las que nos quedan por descubrir.

Al final de cada misión tendremos un resumen de nuestras estadísticas.

Apartado gráfico y sonoro

La música es pegadiza y divertida, aunque se hace un poco monótona y apenas cambia cuando entramos en combate, aún así es más que suficiente para el tipo de juego que nos ofrece Valhalla Hills. Con ciclos de día y noche que nos dejarán estampas preciosas, con las luces de las hogueras y nuestros vikingos yendo de un lado para otro. Esta Definitive Edition nos trae todos los DLC’s, por lo que podremos visualizar paisajes de los más increíbles de forma aleatoria y que quitarán un poco la monotonía. Además, podemos poner en erupción el volcán y hacer caer una lluvia de lava, lo cual es bastante divertido.

Los mapas generados aleatoriamente nos deja paisajes increíbles.

Conclusiones

Valhalla Hills es un juego de gestión de recursos que se hace bastante ameno. Si bien es cierto que la IA de los vikingos no está muy allá y que a veces no es necesario construir todo lo que nos ofrece el juego para pasar al siguiente nivel, es un entretenimiento para los amantes de los juegos de estrategia, que nos hará pasar las horas buscando lo mejor para nuestros vikingos. Además, añadir que podemos personalizar a nuestros vikingos, pero no es significativo para el juego y no es algo necesario.

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Cristina J. Lerena

Filóloga a ratos libres y jugadora casi a tiempo completo. Me gustan los juegos de rol, las aventuras gráficas, los mundos abiertos y las alitas fritas.

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